El cambio climático
es una realidad que requiere de una solución urgente.
Un compromiso social y político
debe conducirnos hacia una sociedad de bajo consumo energético,
única alternativa realmente sostenible.
Medidas de ahorro y eficiencia
energéticas, junto con modelos de distribución
y descentralización de la producción, pueden conseguir
que las emisiones de CO2 a la atmósfera se reduzcan en
un 20-40 %, según casos y países.
Los transportes son responsables
en nuestro país de aproximadamente 1/3 de las emisiones.
Una política basada en el fomento y uso del transporte
público, limitación de velocidad en las carreteras,
control del sector industrial del automóvil, y freno a
la proliferación de grandes infraestructuras viarias,
supondría un importante beneficio ambiental.
Creación de un impuesto
que grave la producción de energía a partir de
combustibles fósiles y nucleares, en lugar de la política
actual de subvenciones a la producción de energía
a partir de fuentes renovables.
Plan forestal de protección
de bosques autóctonos y reforestaciones ecológicamente
correctas.
Un Plan de apoyo a las Energías Renovables,
basado en la diversificación y en el marco de una política
energética de racionalidad y que de forma eficaz responda
a las necesidades de una sociedad que debe inevitablemente caminar
hacia un modelo de Desarrollo Sostenible.
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Mapa
del Plan Eólico Provincial |