Los motores de combustión emiten sustancias nocivas para la salud y el medioambiente.
Las emisiones contaminantes de los vehículos a motor (partículas, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre y compuestos orgánicos volátiles) tienen graves efectos sobre la salud humana, y así está demostrado: afecta al desarrollo cerebral de la infancia, al rendimiento escolar, provoca y agrava enfermedades respiratorias y alergias; además está fuertemente relacionada con enfermedades cardiovasculares al penetrar en el torrente sanguíneo, causa inflamación y estrés oxidativo; sin olvidar las enfermedades ligadas al ruido. El uso masivo del coche también deja reduce al mínimo el espacio público para los peatones y para las relaciones sociales, sin olvidar los accidentes y muertes que se producen. Todos estos motivos son suficientes para que los habitantes de Soria minimicemos el uso del coche para desplazarnos en la ciudad, donde casi todos los quehaceres diarios se pueden realizar a pie porque las distancias son inferiores a los 15-20 minutos.
La participación y concienciación social sobre los problemas de la contaminación y el tráfico son la base para lograr objetivos ambiciosos para la ciudad de Soria.
Conseguir un descenso de la contaminación producida por vehículos, y también reducir su uso, es complejo y requiere información, debate, concienciación, acuerdos, y un compromiso social. Los beneficios que se pueden conseguir son muy importantes: una buena salud para las personas y un entorno habitable.
El Ayuntamiento de Soria; sin un previo trabajo de comunicación, diálogo social y concienciación; ha publicado en su sede electrónica un anuncio de una consulta para elaborar una Ordenanza de Zona de Bajas Emisiones (ZBE), cuyas características nadie conoce, excepto que ha colocado 32 cámaras, 25 de ellas con lectura de matrículas, que vigilarán su perímetro y podrán sancionar otras infracciones de tráfico, identificar vehículos buscados por la Policía o la Justicia, es decir con otros objetivos distintos a la reducción de emisiones.
La Asociación Soriana para la Defensa y Estudio de la Naturaleza (ASDEN-Ecologistas en Acción de Soria) ha alegado en este traḿite de consultas iniciales criticando la opacidad del Ayuntamiento en la difusión de la debida consulta, con falta de información para conocer los problemas de la contaminación de la ciudad de Soria y los beneficios que proporcionará esta regulación, o los cambios que supondrá en el uso de coche y la movilidad urbana.
Como ejemplo de tal deficiencia en los procesos de participación, es que no se ha convocado el Consejo de Medioambiente, al que la actual corporación no ha dotado de contenido; ni ha consultado directamente a las organizaciones y entidades sociales más representativas.
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) debe ser un medio y no un objetivo.

En el texto del documento publicado por el Ayuntamiento sólo está claro que el objetivo de reducir la contaminación afectará a 29,68 hectáreas, es decir al 5% de las 550 hectáreas que aproximadamente tiene el casco urbano de Soria. Curiosamente de esta escasa superficie habría que descontar ⅓ : las 9 hectáreas del Parque de la Alameda de Cervantes, cuya inclusión es inexplicable y debería ser rechazada por la Unión Europea.
Actualmente, y a falta de datos, la contaminación en la ZBE proyectada es escasa porque gran parte ya es peatonal o son calles que dan tránsito rodado solo a sus habitantes.
Para la asociación ASDEN, la ZBE propuesta no supondrá una mejora de la calidad del aire y de otros objetivos ambientales, bien porque ya están logrados o porque se pueden lograr sin esta ZBE.
Soluciones, ejemplos y alternativas para mejorar la ciudad de Soria.
En el documento publicado, el Ayuntamiento no considera más alternativas que la declaración de una ZBE y una única propuesta de delimitación; y todo ello con el objetivo confeso de poder recibir las subvenciones de la Unión Europea que exige la declaración de ZBE para acceder a las mismas, incluso cuando no hay obligación legal para establecerlas.
Si la Unión Europea es rigurosa con los criterios para dar ayudas económicas es difícil que el proyecto y objetivos de la ZBE que plantea el Ayuntamiento sean aceptados.
Por tal motivo ASDEN le ha propuesto que:
-.Que se persiga el objetivo de reducir las emisiones y de tráfico en toda o gran parte de la ciudad.
-.Se inicie un nuevo procedimiento de información y de consulta activa para lograr el máximo consenso social.
-.Que haya estudios y documentos previos que sirvan para analizar la situación actual y definir varias posibilidades y alternativas para conseguir esos objetivos.
Hay ejemplos de reducción de emisiones y ZBE más ambiciosos y factibles que el propuesto por el ayuntamiento.
La ciudad de Pontevedra (83.500 habitantes) es una referencia desde que empezó con el objetivo de reducir el tráfico 25 años antes de tener la obligación de establecer una ZBE. Cuando en 2023 tuvo que regular una ZBE, Pontevedra ya tenía hechos los deberes y logró que le aceptarán una modelo propio de ZBE sin necesidad de imponer peajes ni restricciones por etiquetas, pudiendo transitar todo tipo de vehículos; pero con el objetivo de reducir cada año un 3 % el tráfico de coches en gran parte de la ciudad, priorizando a los peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal, y reduciendo el espacio destinado al coche; así como habilitando zonas de aparcamiento disuasorio en la periferia para facilitar el acceso a la zona peatonalizada.