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EL PROMOTOR DEL PARQUE EÓLICO Y FOTOVOLTAICO “LA SOLANA” EN MAGAÑA DESISTE ANTE SU INVIABILIDAD AMBIENTAL

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Una resolución de la Junta de Castilla y León confirma el abandono del proyecto tras los informes negativos de la Dirección General  Patrimonio Natural sobre sus graves afecciones al medio ambiente.
ASDEN había presentado alegaciones sobre la fragmentación fraudulenta de proyectos, la ocultación de impactos en espacios protegidos (ZEC) y la amenaza para las aves migratorias.

El Servicio Territorial de Industria de la Junta de Castilla y León en Soria ha emitido la resolución que confirma que la empresa Danta de Energías, S.A. desiste de la tramitación del parque eólico y fotovoltaico «La Solana». Este complejo energético se componía de 3 aerogeneradores de grandes dimensiones, 7,3 hectáreas de placas fotovoltaicas en las localidades de Villarraso y Pobar (T.M. de Magaña), una subestación y líneas eléctricas.

El abandono del proyecto se produce tras un informe determinante de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal, que declaraba la propuesta como “ambientalmente inviable”.

Un modelo de implantación opaco y fragmentado. ASDEN alegó en su día que «La Solana» formaba una unidad operativa encubierta con el parque colindante de «Los Aguilillos» (de 6 aerogeneradores y del mismo promotor), compartiendo infraestructuras para intentar sortear una evaluación de impacto ambiental más rigurosa. Esta última instalación eólica ha recibido el visto bueno ambiental por parte de la Junta.

Entre los puntos críticos del proyecto La Solana que fueron alegados por ASDEN, destacan:

-Amenaza a rutas migratorias: La ubicación en la divisoria Duero-Ebro supone un «efecto barrera» letal para aves migratorias de gran tamaño. Se están colmatando los últimos pasillos libres sin una evaluación estratégica que considere el impacto acumulativo en el Sistema Ibérico.

-Afección directa a la Red Natura 2000: El promotor ocultó deliberadamente que el proyecto se situaba a solo 150 metros del ZEC Oncala-Valtarejos, actuando el vallado de las parcelas con placas solares como una barrera física en el límite del espacio protegido.

-Estudios de fauna mediocres: El catálogo presentado carecía de rigor científico; omitía nidos de rapaces existentes, citaba especies ausentes en la zona y carecía de estudios específicos sobre quirópteros (murciélagos).

-Ruido y contaminación: Los aerogeneradores modernos, mucho más grandes que los antiguos, proyectaban un impacto acústico inasumible para el pueblo de Pobar (a solo 1.350 metros). Además, el proyecto ignoraba la dispersión de grasas industriales tóxicas.

-Falta de planificación y de reparto justo. El abandono de «La Solana» es un caso puntual frente a una «avalancha» de macroproyectos eólicos que se aprueban sin una planificación regional o provincial que minimice los daños ambientales. En la comarca, recientemente, el Ministerio de Medio Ambiente ha dado el visto bueno ambiental a los parques de Pasama y Cerro Magaña en Fuentes de Magaña.

Desde ASDEN recordamos que han pasado 27 años desde la inauguración del primer parque eólico en Soria y en Castilla y León (El Madero) sin que exista una planificación territorial seria, ni una regulación que garantice un reparto de beneficios bajo criterios sociales, geográficos y ambientales. El modelo actual solo responde a intereses empresariales y a la gestión de corto plazo de algunos municipios, que carecen de capacidad para valorar los problemas generados o para transformar los ingresos económicos en servicios reales que fijen población en el medio rural. Como así sucede con la construcción de pistas de pádel que se usan sólo unas pocas horas al año, e incluso una piscina climatizada en Suellacabras con 32 personas censadas.